Reflexiones sobre las musculocas de un gay confundido
Leo con desazón esta historia en el blog "de un gay confundido"http://blogs.chueca.com/reflexionesdeungay/c_5.htm
Hace unos meses me llamó la atención en una web de contactos el perfil de un chico cuatro años mayor que yo, con aficiones y gustos parecidos a los míos y que buscaba una relación (...) Nos enviamos las fotos, yo de cara y él mostrando su bello torso musculoso. Cuando la vi me entró cierto pánico ya que me vino a la memoria una interesante teoría que el presentador de televisión Boris Izaguirre expuso en una conferencia celebrada en Vitoria en Junio de 2003. Será un personaje histriónico y excéntrico en televisión pero cabal y coherente como muy pocos. El aseguraba que "las musculocas son un terror en la humanidad porque son unas personas muy separatistas ya que solo están entre ellos y no te aceptan si no tienes músculos". (...)
El periodista Leopoldo Alas me dijo en una ocasión que las musculocas a parte de estar entre ellos, en realidad no hacen el amor, ya que no pueden debido a los anabolizantes que toman y que disminuyen la erección, y porque ellos tienden a no creer en el contacto físico. Esto último que os digo es muy importante porque más de uno habrá caído en las garras de una musculoca y os aconsejo que no sigáis porque no tendréis una vida sexual satisfactoria", sentenció el showman televisivo. (...)
No me atrajo lo suficiente, sin embargo según íbamos hablando y conociéndonos y sobre todo una vez que se quitó sus gafas de sol y le pude ver sus profundos ojos marrones empecé a sentirme muy a gusto con él. Hablábamos de todo un poco, pero fundamentalmente de deporte y de su afición al gimnasio. Coincidíamos en el ciclismo y no tanto en la natación que a mi me apasiona. Después de un par de horas juntos, nos despedimos con la intención de seguir en contacto. Yo me ilusioné como nunca con aquel hombre y por supuesto desterré la idea esgrimida por Boris y supuse que por su profesión tenía que estar así de fornido. Pero me duró poco. Charlando por el Messenger me insinuó medio en broma medio en serio que tenía que bajar la barriga y le pregunté si me veía gordo, porque no tengo la tableta de chocolate, tan deseada por muchos, pero no estoy gordo. Mido 1,70, peso 70 Kg y de hecho hago natación cada día. Le intentó restar importancia pero me dejó un mal sabor de boca. A partir de ese momento se fueron produciendo una serie de encuentros, hasta que después de una noche de máxima intimidad todo terminó. El porqué no lo se. Quiero suponer que no le gusto como él me gusta a mí. Y espero que sea ese el motivo, porque de lo contrario me dolería mas que fuera por las razones planteadas por el presentador de televisión en aquella interesante conferencia de 2003. (...) voy al gimnasio asiduamente como nunca lo había hecho hasta conocerle. A lo mejor lo hago inconscientemente como única forma de recordarle como un buen hombre que es para mí, y así no olvidarle nunca.
Estimado confundido tu texto me ha impresionado. Tienes razón toooooooodas las musculocas somos separatistas ¡GORA MUSKULOKAHERRIA ASKATUTA! Sólo aceptamos hombres con músculos (excepto las necrófilas que con el esqueleto y parte del páncreas ya se conforman). Veo que nuestro secreto guardado desde tiempos faraónicos por las sociedades francmasónicas musculocas ha sido desvelado por Leopoldo Alas: "no hacemos el amor". Aún así reflexionando sobre lo que cuentas, la reacción de ese chico y las citas que haces creo que puedo responder a tus dudas con una frase que ya dijo Hangla Mangla Andgleber:
¡jódete, gilipollas!
